Aldea del Fresno

Paraje natural de la Sierra Oeste de Madrid

Pastores, señoríos, ferrocarriles, ríos y puentes podían ser parte de las referencias de Aldea del Fresno en su recorrido como municipio, recordado siempre por estar mencionado en la novela Nazarín de Benito Pérez Galdós. Un devenir que le ha configurado como localidad con voz propia en la Sierra Oeste y en el Consorcio Turístico que agrupa a 18 municipios de la comarca.

Un poco de historia

No parece haber dudas respecto al nacimiento de Aldea del Fresno a raíz de la llegada de pastores trashumantes de Segovia, que junto a los agricultores se establecieron en la zona antes del siglo XII. De origen árabe, la localidad fue destruida y reconquistada por los cristianos para luego formar parte del Sexmo de Casarrubios, como muchos de los municipios de la Sierra Oeste. En el siglo XVI muchas fincas pobladas de osos y jabalíes y dedicadas a la caza fueron adquiridas por el monasterio de El Escorial. Ya en el siglo XVII doña Catalina de Mendoza adquiere las tierras del pueblo en señorío gracias a una Real Cédula de Felipe IV, pasando más tarde a manos de la Marquesa de la Fresneda. La detallada mención de Aldea del Fresno en documentos del Arzobispado de Toledo hace que el municipio aparezca en los anales históricos a finales del XVIII, antes de que en 1833 la localidad pase a la provincia de Madrid. La línea férrea que se inauguró en 1891 y que se abandonó en los años 70 del siglo XX dio un importante impulso a la economía local. Desde entonces este tramo de ferrocarril se intenta recuperar como Vía Verde.

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Festivales y Tradiciones

Tampoco Aldea del Fresno se queda corto en la enumeración de sus muchas ocasiones festivas a lo largo del año, comenzando el 17 de enero, con San Antón, que incluye la celebración de 'solteros y casados' y que se prolongan durante tres días. A la bendición de los animales le sigue una comida popular y un baile. Los Carnavales en la localidad, como en muchas otras de la comarca, son aprovechados para la fiesta por todos los vecinos pero especialmente por las mujeres, que se unen para comer juntas, prender una hoguera en la plaza y terminar con un concurso de disfraces. La siguiente jornada alterna, como es preceptivo, actos religiosos y profanos.

En marzo, la Semana Internacional de la Mujer ofrece otra nueva excusa para el asueto, con charlas, proyección de películas y un mercadillo solidario, además de un cocido popular. La Virgen de Guadalupe es la homenajeada en mayo, en cuyo primer fin de semana tiene lugar la degustación del cocido en el entorno de la ermita. El último domingo del mes es la procesión en honor a Santa María del Fresno, acompañada de banda de música, coro rociero y recitado de poemas. De nuevo las viandas son el complemento a la fiesta y la devoción con una comida campestre. En junio se sucede la Semana Cultural y a continuación, el día 29, las fiestas patronales de San Pedro Apóstol, en las que los vecinos tienen la posibilidad de compartir unas jornadas en alegre armonía.

Una vez más, el 15 de agosto las mujeres, a través de su asociación, se erigen en foco de atención con la limonada y las rosquillas de la verbena de la Paloma, además de la rifa del mantón.

Patrimonio Cultural

Los restos de la Noria Árabe son una de las principales atracciones monumentales de Aldea del Fresno. De la mano del Consorcio Turístico de la Sierra Oeste, este elemento definitorio del municipio está en la agenda de los responsables regionales de cara a su recuperación.

El puente de la Pedrera, del siglo XVIII, y el Molino de Picadas se suman a la Noria en la rica nómina de construcciones locales de carácter civil relacionadas con el agua, uno de los motivos del Plan de Dinamización que el citado organismo comarcal está desarrollando actualmente.

En el capítulo religioso el visitante no puede obviar la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, con su torre del siglo XVIII, así como las ermitas de la Virgen del Fresno y de San Polo, aunque esta última se encuentra en una finca particular. El antiguo Ayuntamiento del siglo pasado, de ladrillo enfoscado, tiene asimismo su interés.

En la finca El Rincón, del Marqués de Griñon, donde está ubicado el Safari Madrid, se hallan varias construcciones agropecuarias, de la misma forma que otras propiedades particulares acogen también instalaciones como la Casa de Suertes Viejas o el Palacio de la finca El Santo, del siglo XVII o la ermita de San Saturio y el Palacio de las Hoyas o el conjunto de Navayuncosa y Casa de los Corrales.

Para terminar de recorrer el término es sugerente ver las fachadas de casas antiguas como la del doctor Zúmel, la de la carretera de Madrid o la de la calle Navayuncosa, hermosas construcciones en piedra y ladrillo visto de los últimos tres siglos.

Patrimonio Natural

El cauce del río Alberche proporciona a Aldea del Fresno sus mejores paisajes, especialmente en el rotundo cambio de sentido que sufre en el suroeste, ya cerca del casco urbano, formando un meandro en el que recibe al río Perales. Fruto de este repentino viraje se forman extensas llanuras aluviales que son conocidas como la playa de Madrid. La densa vegetación de ribera asociada a ambos ríos, así como el tupido carrizo del arroyo Grande son elementos que imponen carácter a la localidad que los acoge.

En contraste con la llanura, al noroeste hallamos el Alto del Pasto Común y una zona de pendientes en la que abundan los encinares, enebros, quejigos y matorrales en un conjunto de vegetación mediterránea. 

Sitios de Interés

La Noria Árabe

No se han encontrado en Aldea del Fresno restos arqueológicos que permitan determinar asentamientos, en el término, anteriores al siglo XII.
Tampoco se ha podido demostrar su fundación árabe afirmada por Marín Pérez: "no están conformes los cronistas acerca del origen de la aldea, pero de acuerdo con tradición y restos antiguos hallados en las excavaciones, lo dan como fundado por los árabes en el siglo XII y repoblado por los cristianos tres siglos más tarde".
Uno de los restos antiguos a los que puede referirse es, tal vez, la noria, que algunos autores identifican como de fecha anterior al siglo XII y cuyas ruinas se levantan al pie de la Iglesia, junto a la orilla del río Perales. La construcción, ahora catalogada con un nivel de protección de Grado 2, por las Normas Subsidiarias de Planeamiento 10, se levantaba sobre un gran zócalo de mampostería irregular del que arrancaba otro cuerpo del mismo material reforzado en sus esquinas con ladrillo visto.
Los primeros documentos escritos que mencionan población asentada en el término de Aldea del Fresno son los que se refieren, a comienzos del siglo XIII, a la aldea de Villanueva de Tozara , hoy despoblado situado en la Dehesa de El Rincón. El 21 de Noviembre de 1208 el rey Alfonso VIII vende al concejo segoviano la aldea de Villa de Tozara, con todos sus términos, por 2.500 maravedíes.
El recién fundado Monasterio de Valdeiglesias, que agrupó en 1150 los dispersos eremitorios del valle del Alberche, estableció granjas, cultivó terrenos y creó lugares o aldeas, como los actuales núcleos de San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado, nacidos al amparo de la actividad agrícola o ganadera dependiente de la abadía. Mientras San Martín de Valdeiglesias surge como centro cerealista, Pelayos de la Presa como centro lanero y pielero, y el Lugar del Prado del Alamín como vega hortícola, la aldea de Villanueva de Tozara (también llamado Lugar de Tozas, por la sierra del mismo nombre) se dedica a la explotación forestal.

Ermita de la Virgen del Fresno

La ermita está situada en la margen derecha del río Perales, segundo río de Aldea, es de construcción reciente (1999) y de estilo clásico. Su espadaña y su veleta son una réplica de la construida por Herrera en la ermita de “El Santo”. Rodean a la ermita un soto de los fresnos que dan el nombre al pueblo.

Iglesia de San Pedro Apóstol

La torre de la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol es el único elemento que merece destacar de un conjunto que ha sido recientemente restaurado, en una actuación de finales de los años setenta, para la que el arquitecto Miguel Fisac trazó unos primeros bocetos. La torre es el único elemento de la Iglesia clasificado en el Catálogo de Edificios Protegidos de las Normas Subsidiarias de Aldea del Fresno, del año 1986, con un nivel de Protección de Grado 2.
De la historia de esta Iglesia de San Pedro, situada en la Plaza de San Pedro junto a la carretera de Chapinería, se puede mencionar la fecha de 1752 como la primera referencia escrita sobre su existencia. En este año el Catastro del Marqués de la Ensenada nombra al cura párroco de la villa de Aldea del Fresno, Don Antonio Manuel Rodado. Precisamente la torre conserva una inscripción con fecha de unos años más tarde: " ... María y José Sancte Petre protege nos anno 1793".
La primera representación gráfica del edificio es el croquis topográfico acotado, a escala 1:500, que se conserva del año 1869. La Iglesia consta de una única nave rectangular y presbiterio de traza irregular, separados mediante un arco fajón. Una única entrada a la nave se sitúa en la fachada sur, mientras que a la norte se adosa el recinto cerrado del cementerio, que años más tarde se trasladaría de lugar. Dos cuerpos destacan del volumen de la nave: la sacristía, en la fachada norte, y la torre, en la oeste. La torre se adosa al coro en los pies de la nave, sin que su sección completa llegue constructivamente hasta el terreno. Tan sólo una parte de ésta sobresale del contorno exterior de la nave de la Iglesia. Parece que esta complicación constructiva, poco usual por otra parte, se resuelve utilizando el apoyo central del coro para descargar sobre él el peso de los muros este y sur (en parte), desaparecidos en el interior del volumen de la Iglesia al maclarse con la torre.
En el exterior, por el contrario, la planta de la torre es cuadrada. Su sencilla sillería está únicamente ornamentada con una línea de imposta que marca el cuerpo del campanario, que alberga huecos rematados con arcos de medio punto. La cubierta de cuatro aguas de teja cerámica curva apoya en un alero de piedra en forma de gola.
En 1889 la Iglesia ya había sufrido una restauración, como constata Marín Pérez: "Conserva en mediano estado su iglesia parroquial, restaurada conforme a las necesidades actuales ". Ya en el siglo XX, Ortega Rubio confirma su deterioro: en 1921 se encuentra en "mediano estado de conservación ". El edificio (antes de su restauración en la década de los 70) era de ladrillo encalado.

Puente de la Pedrera

El puente de la Pedrera, a un kilómetro al sur de Aldea del Fresno, situado en un paradisíaco paraje arbolado, marca el punto de inflexión y rumbo del río Alberche, que es un bello y atractivo caso de captura fluvial de los más hermosos de la Comunidad de Madrid. Desde el puente se ve, al noroeste, el barranco ahondado por el río, ahora utilizado por la presa de Picadas.

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