Cadalso de los Vídrios

La localidad, que forma parte junto con otras 17 del Consorcio Turístico Sierra Oeste, se ha paseado con soltura y orgullo por la historia de España e incluso hay testimonio de su quehacer con el vidrio soplado en los anaqueles del British Museum de Londres, actividad que comenzó a desarrollarse en el siglo XV. Cadalso ha llegado a la modernidad del siglo XXI después de haber sido escenario de muchos avatares históricos, que han dejado huella profunda en su patrimonio.

Un poco de historia

Los restos hallados en la localidad dan certeza a la posibilidad de que Cadalso de los Vidrios surgiera de un asentamiento de los romanos, quienes al mando de Marco Fluvio la ocuparon, dándole renombre por el paso habitual de las legiones que se dirigían a conquistar Toledo, en el año 193 antes de Cristo. Tras los visigodos llegaron en 711 los árabes, cuyo rey Abderramán I ocupó el lugar manteniéndose la dominación durante los tres siglos siguientes, gracias a su carácter de plaza defensiva por la Peña Miñana, mirador privilegiado desde donde podía verse toda la comarca. La cultura musulmana fue generosa en testimonios patrimoniales, legándonos una muralla, una mezquita -que luego fue convertida en iglesia cristiana- , así como numerosas cuevas. En el siglo XI y tras la reconquista por parte de Alfonso VI, quien le otorgó el título de Villa, fue repoblada estableciéndose la convivencia entre judios, árabes y cristianos. Sus vecinos participaron en las Navas de Tolosa, a comienzos del siglo XIII, y un siglo más tarde Juan I confirma su título de Villa.

Es en esta centuria cuando recala en la comarca el Condestable de Juan II, Don Álvaro de Luna, quien manda construir el Palacio de Villena, que pasó en siglos sucesivos por varios propietarios hasta sufrir en 1917 un gran incendio que lo destruyó en buena parte, suceso que exigió la rehabilitación por parte de sus propietarios. En Cadalso de los Vidrios se centraron las fiestas por la proclamación de Isabel la Católica como reina de Castilla y aquí nacieron asimismo muchos y renombrados personajes de la realeza hasta bien avanzado el siglo XVIII. Para que todo no fueran celebraciones hay que recordar que la localidad fue paso de las tropas napoleónicas a comienzos del XIX, para posteriormente en 1833 pasar a formar parte de la provincia de Madrid, sin Navahondilla ni Majadillas, que quedaron en tierra abulense.

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Festivales y Tradiciones

En un municipio de la carga histórica de Cadalso de los Vidrios no sorprende la existencia de una hermandad de probada solera como la de las Ánimas Benditas, fundada en 1681, y que aún hoy es el alma mater de los festejos de Carnaval y la que proporciona su máxima peculiaridad a las celebraciones carnestolendas. Con la 'caza de devotos' y el conocidísimo rito del 'revoleteo de banderas' en la plaza de la Corredera, el colectivo es capaz de ofrecer algunas de las imágenes más características que se asocian cada mes de febrero a la localidad.

Caen muchas hojas del calendario hasta que en Semana Santa tiene lugar la romería llamada 'el hornazo', el bollo con huevos cocidos que se degusta en las eras de Peña Muñana, en compañía de música popular. Otra romería en junio, la de la Virgen del Pino, confirma la afición al aire libre y a la diversión de los vecinos de Cadalso de los Vidrios, que se acercan en esta ocasión al Venero con la imagen mariana a cuestas para regresar por la tarde después de disfrutar de una jornada campestre.

En verano, el parque del Palacio de Villena presta su belleza para el cine al aire libre y los conciertos, así como las fiestas de fin de semana en La Corredera. Septiembre, del 13 al 18, es el mes de las fiestas patronales en honor del Santísimo Cristo del Humilladero, donde se renuevan cada año actos como la salida de las peñas después de los festejos taurinos o ritos como 'la pólvora' en el parque de Palacio, además de los aliños habituales en estos casos en los que abundan la música, el deporte y el juego.

Los cadalseños, en su reconocido gusto por la diversión colectiva, mantienen la buena costumbre de despedir el año el 31 de diciembre con una fiesta que se organiza bajo la carpa de la plaza de toros.

Patrimonio Cultural

La realidad patrimonial de Cadalso de los Vidrios supone una de las más fecundas demostraciones de su pasado histórico. La localidad puede enorgullecerse de contar con monumentos o restos de prácticamente todos sus ancestros, que beneficiaron a la población con iniciativas de distinta naturaleza a lo largo de los siglos.

En la enumeración de sus riquezas, no hay duda de que el Palacio de Villena ocupa un lugar de honor. Declarado Bien de Interés Cultural, la construcción que don Álvaro de Luna eligió para su descanso acoge un parque en lo que eran sus jardines, y también pueden contemplarse allí los vestigios romanos encontrados en el municipio. Desde el siglo XV en el que fue construido, el edificio ha sufrido numerosas modificaciones; en las instalaciones que otrora acogieran a los miembros de la Corte, actualmente, en época de estío se celebran conciertos, actuaciones y actos culturales, como corresponde a la nobleza de sus paredes.

Muy cerca, un antiguo manantial de roca viva que los árabes convirtieron en la Fuente del Álamo, queda como recuerdo, uno más, de la dominación árabe y ejemplo de la belleza de su concepción artística. Hay asimismo otras fuentes en la localidad como la de la Peluquera y la del Pilar, además de pilones y abrevaderos en los que tradicionalmente bebían las reses. La Casa de los Salvajes o de los Austrias, de estilo renacentista, con sus dinteles blasonados, espera al visitante en las proximidades del Ayuntamiento.

En el ámbito religioso destaca en monumentalidad la iglesia  parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico-renacentista y declarada Bien de Interés Cultural. La piedra de la muralla árabe fue a finales del siglo XV la base de su construcción, que se completó con cuatro capillas laterales, una sacristía -con una bóveda herreriana- y una pila bautismal. No muy lejos de la parroquia, el arco es lo único que quedó en pie de la antigua iglesia de Santa Ana después de las guerras entre árabes y cristianos. Cadalso de los Vidrios conserva asimismo ruinas de otros templos como el de Majadillas y el de Navarredonday se mantienen también en el municipio de la Sierra Oeste dos cementerios; uno árabe, en la avenida de San Martín de Valdeiglesias, y otro de procedencia visigoda.

Patrimonio Natural

El término es propenso a los desniveles, lo que le reporta mucha de su belleza paisajística. Entre sus irregularidades destacan  Peña Muñana o Peña de Cadalso  y Lancharrasa, con 1.044 y 1.206  metros respectivamente, ambas con protección desde 1995. Pinos piñoneros y negrales, además de encinas y matorrales como jaras, brezos o madroños se reparten ambas laderas, que en el caso de Lancharrasa se complementan con castaños, robles y alcornoques.

Cerca de Peña Muñana se encuentra el paraje conocido como El Venero, donde está el Centro de Interpretación del mismo nombre, en un escenario en el que abundan los pinares. La vegetación mediterránea domina el resto del término municipal. Como curiosidad destacar que existen dos árboles catalogados como singulares por un decreto de 1992: un enebro de la especie Juniperus Oxicedrus, ubicado en el casco urbano; y un madroño en el cerro Majuelito.

El arroyo de Tórtolas es, dentro de la nómina de bienes medioambientales relacionados con el agua, el elemento estrella de la localidad, al que le siguen la laguna artificial de La Pesquera. El lugar denominado Casa de Tablas guarda ciertos ejemplares singulares de pinos, mientras al este hallamos al arroyo de Labros, que se une con el del Molinillo (donde hay restos del molino del Charco de las Mulas), antes de desembocar en el río Alberche. Cerramos el capítulo de paisajes y medio ambiente con la mención al Cordel del Boquerón y las coladas de Majadillas, Cuatro Caminos y la Higuera, que forman parte del entramado de vías pecuarias que pasan por la localidad.

Sitios de Interés

Ayuntamiento de Cadalso de los Vidrios

Moderno ayuntamiento de Cadalso de los vidrios

Fuente de la calle Real

Fuente de la calle Real

Calle de la Iglesia

Realizada en granito y adornada con elementos florales.

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Su construcción comenzó durante el reinado de Isabel la Católica con piedra de la vieja muralla árabe. Es un templo de grandes dimensiones, unos 1.000 m2, con 5 capillas laterales, sacristía y pila bautismal, mezclando el estilo gótico y herreriano. 
La Iglesia fue consagrada en el año 1574 y conserva en su interior al Cristo del Humilladero, patrón del pueblo.

Arco de la antigua ermita de Santa Ana

Ermita erigida en honor a Santa Ana, que en tiempos de la Reconquista pasó a ser Iglesia Parroquial, siendo destruida por un incendio, a excepción de una portada que todavía se conserva.

Casa de los Salvajes o de los Austrias

De estilo renacentista, también llamado Casón de los Austrias. Se trata de una edificación solariega de siglos pasados con dinteles blasonados. El escudo heráldico sostenido por dos hombres armados con porras en su portada de sillería remite a uno de los muchos linajes del medievo.

Palacio de Villena

Monumento más característico de esta villa.

Construido en el siglo XV, fue lugar de descanso de Don Álvaro de Luna. Cuenta la leyenda que una gitana le leyó la mano a Don Álvaro una buena mañana anunciándole que moriría debajo de un cadalso. El buen hombre entendió que sería en este pueblo, y huyó de aquí como alma que lleva el diablo. Finalmente murió pero bajo un cadalso común y corriente, que precisamente no era su pueblo. 

El material que fue utilizado es el sillar de piedra. Su planta rectangular presenta dos fachadas, una norte almenada, y otra sur con una arquería de medio punto. El estilo primitivo tuvo tendencia románica, en épocas sucesivas, se ejecutaron reformas que dieron a sus fachadas un estilo renacentista. Se aprecian columnas jónicas, zapatas y dinteles en una bella galería principal con mirador, en otras fachadas se ven huecos con guardapolvos platerescos. El Jardín de estilo español de siglo XVI, cuenta con un gran estanque en piedra. En las esquinas del paseo que rodea el estanque hay asientos de piedra con finas columnas y graníticos doseles.

Consorcio Sierra Oeste de Madrid

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