Villamanta

Hasta llegar a tiempos presentes Villamanta ha pasado por muchos avatares históricos, a través de los cuales ha ido perfilando su actual fisonomía como localidad moderna y de progreso, la más oriental de las que conforman el Consorcio Turístico de la Sierra Oeste. De su dedicación agrícola y ganadera ha pasado con el transcurso de los siglos a convertirse en un municipio en el que predominan los servicios, la industria y la construcción.

Un poco de historia

Las lápidas, las monedas, vasijas, inscripciones y otros restos hallados en el municipio hablan del origen romano de Villamanta, hipótesis respaldada por el paso de la Cañada Real Segoviana por la localidad.

La posibilidad de que la Mantua Carpetanorum, ciudad a la que se alude desde tiempos de Ptolomeo, estuviera en este enclave ha pasado a tener más ingredientes de leyenda que de realidad al faltar pruebas fehacientes que, por otro lado, se inclinan con mayor énfasis a situarla en Talamanca del Jarama o en el mismo Madrid. Los árabes dejaron también su impronta en lo que hoy es el término municipal, en forma de galerías halladas en su suelo.

Ya en el siglo XIV el municipio pertenecía al Sexmo de Casarrubios, aunque las fuentes históricas que nombran a Villamanta se fechan en el siglo XVI, en las Relaciones de Felipe II. Corría 1629 cuando Felipe IV le concede el rango de Villa, pasando a formar parte del Señorío de los Condes de Miranda, para 15 años más tarde disfrutar de un nuevo privilegio, el de Vehetría, por el que todos sus habitantes eran iguales ante la justicia, que sería ratificado un siglo después, en el reinado de Felipe V.

El ferrocarril, que funcionó en el siglo XX, contribuyó a iniciar el cambio en la tradicional dedicación agrícola y ganadera de los habitantes de Villamanta, que se ha materializado en la primera década del siglo XXI con el auge de la segunda residencia y del sector servicios.

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Festivales y Tradiciones

En Villamanta abundan, como en el resto de los municipios del entorno, celebraciones, fiestas y ritos, que se reparten a lo largo de los 365 días del año. Las Luminarias el día 17 de enero, San Antón, estrenan el calendario para más tarde, concretamente el 3 de febrero, con ocasión de San Blas, los jóvenes procedan a cortar la leña para la hoguera de los quintos. Hay constancia de que ya en el siglo XIX se celebraba esta fiesta, muy querida por los vecinos.

La Semana Santa incluye en este municipio, además de los tradicionales  actos religiosos, uno simbólico, que consiste en la suelta de pájaros por parte de los niños el Domingo de Resurrección, similar al que tiene lugar en la vecina Villamantilla.

La Semana Cultural en mayo, precede a las fiestas patronales y en ella se dan cita numerosos concursos, exhibiciones, trofeos, actuaciones y diversas actividades de ocio, así como una chocolatada la víspera festiva, que pone los cuerpos a punto para honrar a finales de mayo a la Virgen del Socorro. Procesiones y actos religiosos se combinan en el programa de fiestas, donde adquieren protagonismo especial los festejos taurinos, con el obligado contrapunto de los bailes populares.

Finalmente, Santa Catalina ocupa lugar de honor en el penúltimo mes del año, aunque el carácter agrícola de la fiesta ha ido desapareciendo al mismo ritmo que la dedicación a estas labores por parte de sus habitantes.

Patrimonio Cultural

La iglesia parroquial de Santa Catalina es el hito monumental al que se dirigen en primer lugar las miradas de los visitantes de esta localidad del Oeste madrileño. Obra en mampostería con hiladas de ladrillo, el templo fue erigido en el siglo XVI y dispone de una preciosa torre y un ábside reforzado con contrafuertes. Su interior, de tres naves, acogió un retablo del que en la actualidad únicamente quedan algunas de las tablas, junto a tallas de San Blas, el Nazareno y la Dolorosa. En la carretera a Aldea del Fresno la ermita de la Virgen del Socorro, con su talla correspondiente, completa la lista de monumentos religiosos del municipio, lo que da paso a la descripción de sus muchos haberes de carácter civil.

De la misma época que la iglesia, Villamanta ha sabido preservar en la plaza del Cerrillo el antiguo Hospital de Pobres y Viandantes, así como la Casa del Cura de Casarrubios, cuya rehabilitación ya se ha llevado a efecto y está a la espera de ser abierto al público como Sala de Exposiciones. Hay en el término otros ejemplos de caserones con fachadas blasonadas. La visita a la antigua estación de ferrocarril con una rueda de molino de almazara bien podría cerrar el recorrido monumental por Villamanta, antes de emprender otros paseos para disfrutar de sus paisajes.

Patrimonio Natural

Los perfiles alomados encuentran en Villamanta el complemento paisajístico con las terrazas bajas en el lecho del arroyo Grande, que es el elemento que aporta mayor peculiaridad a la riqueza natural del municipio. Antes de que el río Perales se una al Alberche llegan las aguas del arroyo al primero, formando un valle de gran belleza. A los acarcavamientos del terreno, parecidos a los que el Perales forma en Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo se suman los conos de deyección, meandros y barras fluviales, además de una llanura aluvial en el arroyo Grande, que encuentra su complemento en la abundante vegetación de carrizo de sus márgenes. La Nava, Cornatilla, Valdeciervos, de la Casa de Monroy, Berciana o del Soto Grande son nombres de otros arroyos que recorren la localidad.

Los encinares, por su parte, hallan su expresión más abigarrada en los parajes de La Bubilla, la Dehesa de Navacotonosa, Navayuncosa y Valquejigoso, situados al oeste, mientras el este subsiste un área más degradada, con matorrales y pastizales. Las tierras de cultivo son mayoría en el término municipal, predominando el secano sobre el regadío. Cereales, girasoles, garbanzos y guisantes, así como olivos y vides conforman los cultivos más característicos de Villamanta.

Sitios de Interés

Iglesia parroquial de Santa Catalina

Construida en el s. XVI, presenta una hermosa torre a los pies y ábside ochavo reforzado con contrafuertes, es una obra de mampostería con hiladas de ladrillo. La portada es sencilla, con un arco de medio punto y encuadrada por un dintel sin ninguna decoración en piedra blanca. Su interior consta de tres naves cubiertas de armaduras simples y separadas por arcos de medio punto de labor de sillería sobre pilares con medias columnas adosadas. Tiene unos altos capiteles lisos casi cilíndricos, trabajados en bella piedra blanca y en sólo dos piezas que contrastan su claridad con el tono oscuro de las dovelas de los arcos. El toral, ligeramente apuntado y muy ancho, da paso a la capilla mayor ochavada.


El antiguo retablo desapareció en un incendio y recientemente ha sido reconstruido. En su interior se encuentra la talla de San Blas del siglo XVIII, y otra de Cristo crucificado de la que se ignora su antigüedad; una tabla de la Visitación, una talla del Nazareno atribuida a Gregorio Hernández y una imagen de la Dolorosa del siglo XVIII-XIX.

Ermita de Nuestra Señora Virgen del Socorro

Acoge la talla de la Virgen del mismo nombre (Patrona de Villamanta) en madera policromada, cuya antigüedad es desconocida. Está situada a la salida del municipio en la carretera que va hacia Aldea del Fresno.

Antiguo hospital de Pobres y Viandantes

Construido en el Siglo XVI y situado en la plaza del Cerrillo.

Casa del cura de Casarrubios

En su pared izquierda, que forma parte del muro que bordea la iglesia, encontramos una piedra berroqueña con un inscripción romana, que dice, en latín, lo siguiente: “A Lucio Esimaco de la tribu quirina de 90 años, que la tierra te sea leve, de su mujer, ella Pompeya de 30 años”. Este caserón del siglo XVI, que cuenta con galerías subterráneas será rehabilitado para instalar una sala de exposiciones.
Está situado en la calle Real.

Antigua estación de Villamanta

Fuera del casco urbano podemos encontrar la antigua estación de Villamanta, muy bien conservada, ya que se encuentra habitada. El enclave ferroviario conserva también una espaciosa nave de ladrillo. En la explanada, se ha colocado una rueda de molino de almazara.

Consorcio Sierra Oeste de Madrid

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